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TitleRelatos Ignacianos. Hablan Los Testigos - Miguel Lop Sebastia SJ (Ed.)
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Créditos
Índice
Presentación
Documentos base de esta selección
	a) Fontes Narrativi [FN I]
	b) Fontes Narrativi II [FN II]
	c) Fontes Narrativi III [FN III]
	d) Fontes Narrativi IV [FN IV]
	Scripta de Sancto Ignatio [dos volúmenes]
	Otras fuentes en Monumenta
Primera parte: Por los caminos de la vida (1506-1540)
	1506
		1. Juventud desordenada
		2. Cualidades humanas
	1515
		3. Grave delito en Azpeitia
	1518
		4. Pide licencia para llevar espada
		5. Grave enfermedad
	1520
		6. En el asalto a Nájera
	1521
		7. En Pamplona
		8. Asalto al castillo
		9. La pierna herida
		10. Loyola. Movimientos de espíritus
		11. Imitar a los santos
		12. Piensa hacerse cartujo
		13. Mejoría de la herida el día de San Pedro
		14. Paralelismo Lutero-Ignacio
	1522
		15. Hace voto de castidad
		16. Encuentro con un moro
		17. La mula y la espada
		18. La vela nocturna
		19. Regala los vestidos a un pobre
		20. De camino hacia Manresa
		21. Estancia en una cueva de Montserrat
		22. Descripción de la cueva manresana
		23. Primeras tentaciones en Manresa
		24. La «eximia» ilustración
		25. Consolaciones y lágrimas
		26. El rapto de ocho días
		27. Libro sobre la Trinidad
		28. El demonio en forma de serpiente
		29. Génesis de los Ejercicios
		30. Cuando lo invitaban a comer
		31. Consecuencias de las penitencias
		32. Dormía poco y mal
		33. Cambio de vestidura
	1523
		34. Barcelona. Encuentro con Isabel Roser
		35. Pide limosnas para el viaje a Jerusalén
		36. Hacia Jerusalén
		37. En Jerusalén
	1524
		38. Vuelta de Jerusalén
		39. Los estudios en Barcelona
		40. Las burlas de los compañeros de estudio
		41. Otras dificultades para el estudio
		42. Efecto de la lectura de Erasmo
	1525
		43. Primeros compañeros en Barcelona
		44. La paliza en Barcelona
		45. El confesor de Ignacio
		46. Salvación del suicida ahorcado
	1526
		47. Deja Barcelona con suficiente latín
		48. Comienzan los procesos
		49. Primer proceso en Alcalá (19 de noviembre de 1526)
	1527
		50. Segundo proceso de Alcalá (6 de marzo de 1527)
		51. Tercer proceso de Alcalá (2 de mayo de 1527)
		52. Proceso en Salamanca
		53. La prisión de Salamanca
		54. Decide ir a París
	1528
		55. En París. Se queda sin dinero
		56. El alojamiento
	1529
		57. Viajes a Flandes e Inglaterra
		58. Entrevista en Brujas con Luis Vives
		59. Cómo guardaba el dinero
		60. Las ayudas desde Barcelona
		61. Agradecimiento de Ignacio
		62. El castigo de la sala
	1532
		63. En agua fría en París
		64. Las primeras conquistas
		65. Quieren hacerle doctor en teología
		66. Obtiene el título de bachiller en artes
	1534
		67. Pedro Fabro
		68. Pacto con Fabro durante los estudios
		69. Posibilidades de entrar en religión
		70. Los votos en Montmartre
	1535
		71. Razones de su vuelta a España
		72. Visita a Azpeitia
	1536
		73. De vuelta a Italia. Bolonia
		74. Un año de espera en Venecia
	1537
		75. Reunidos los diez en Venecia
		76. En Bassano. Visita a Simón Rodrigues enfermo
		77. Permuta del rezo del breviario
		78. Llegada a Roma. Visión de La Storta
	1538
		79. En Roma predica en castellano
		80. Apostolado en Roma
		81. Recogía y acompañaba prostitutas por la calle
		82. Creación de la casa de Santa Marta
		83. Persecución en Roma
		84. Solución del conflicto
		85. Sentencia favorable en Roma
	1539
		86. El nombre de «Compañía de Jesús»
		87. Devoción de Ignacio al nombre de Jesús
		88. Mínima Compañía de Jesús
	1540
		89. Confirmación de la Compañía
		90. Las Constituciones, reveladas por Dios
		91. Los diez fundadores no eligieron religión
		92. Admisión de Pedro de Ribadeneira en la Compañía
		93. La formación de Ribadeneira
	1541
		94. Elección de Ignacio como general
		95. Renuncia a ser general
		96. Los votos en San Pablo
		97. Ribadeneira, corrector de Ignacio
		98. Esconde en casa a un judío
		99. Un castigo oportuno
Segunda parte: Ignacio, general de la Compañía (1541-1556)
	Escenas de la vida
		100. Le habría gustado ser judío
		101. Le gustaba la música
		102. El canto le ayudaba, aun físicamente
		103. Horario matutino de Ignacio
		104. Las comidas de Ignacio
		105. Mejores comidas en su mesa
		106. Y que nadie se escandalice de ello
		107. La limpieza y el silencio
		108. Cómo iba vestido
		109. Sobre el corte de la barba
		110. Tuvo cinco votos para ser papa
		111. Hace voto de no buscar dignidades
		112. No aceptar dignidades
		113. No quiere dignidades en la Compañía
		114. Visita a las siete iglesias
		115. Le cosen la oreja
		116. Grave enfermedad
	Relaciones personales
		117. Todos se sentían amados
		118. Trataba a todos de «vos»
		119. Llamar a cada uno por su nombre
		120. No admite que lo llamen «Paternidad»
		121. Enfado con Laínez
		122. Duro trato con Laínez
		123. Reprensión a Ribadeneira
		124. De lampreas y sardinas
		125. La misión de Javier a la India
		126. Parco en alabar
		127. Cura los escrúpulos
		128. El hambre de Nadal
		129. Cómo tratar a los novicios
		130. Un caso especial
		131. Ejemplos de humildad en la Compañía
		132. No acepta dineros para sí
	Oración y virtudes
		133. Celebraba solamente los días de fiesta
		134. No admite interrupciones en la oración
		135. El don de lágrimas
		136. Visitaciones de Dios
		137. Deseaba no ser consolado
		138. La vanagloria
		139. Resuelto ante las dificultades
		140. Hacer bien las cosas por Dios
		141. No somos más que impedimento para Dios
		142. Desconfianza ante las manifestaciones de santidad
		143. El caso de Magdalena de la Cruz
		144. Lectura del Kempis
		145. Era generoso en los pagos
		146. La columna de la flagelación
	Ante la pobreza y las dificultades
		147. Ayudas a los pobres
		148. Serenidad en los malos momentos
		149. Embargo de la casa
		150. Confianza en la necesidad
		151. En las persecuciones
		152. En tiempo de carestía
		153. La Providencia
		154. El decreto de la Sorbona
		155. Nombramiento de Paulo IV
		156. Prevé grandes obras en la Compañía
		157. Ante la prematura muerte de Fabro
		158. El futuro Colegio Romano
	La vida doméstica
		159. Amor a los hermanos
		160. Cuidado de los enfermos
		161. Véndanse los cubiertos si es preciso
		162. Mejor comida para el que lo necesita
		163. Las recreaciones
		164. Adquisición de una finca de descanso
		165. Juegos permitidos
		166. El juego de la pelota
	Actitudes de gobierno
		167. Liberal en dar penitencias
		168. Por divulgar defectos ajenos
		169. Por falta de indiferencia
		170. Regla del compañero
		171. Las reglas de la modestia
		172. Accidente durante la plática
		173. Trato a los que abandonan la vida religiosa
		174. Quiénes son aptos para la Compañía
		175. Agradecimiento a los bienhechores
		176. No quiere pleitos para la casa
		177. No escandalizar
		178. No quiere cárceles en la Compañía
		179. No permite libros dudosos
		180. No quiere disputas con otros religiosos
		181. No meterse en política
		182. No admite costumbres nuevas
		183. No a la fusión con los teatinos
	Muerte de Ignacio (31 de julio de 1556)
		184. Sus últimos deseos antes de morir
		185. La muerte
		186. Nota necrológica
		187. Resultado de la autopsia
		188. Sin recibir los últimos sacramentos
		189. La curación de una niña
		190. Curación de Bobadilla
	Algunos juicios sobre Ignacio
		191. Melchor Cano, OP
		192. Tomás de Pedroche, OP
		193. Domingo de Valtanás, OP
		194. Diego Laínez
		195. Jerónimo Nadal
		196. Luis Gonçalves da Câmara
		197. Juan Alfonso de Polanco
		198. Pedro de Ribadeneira
		199. Fray Luis de Granada
		200. San Juan de Ávila
                        
Document Text Contents
Page 2

MIGUEL LOP SEBASTIÀ, SJ (ED.)

Relatos ignacianos

MENSAJERO
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77. Permuta del rezo del breviario

«Una vez ordenado sacerdote, cuando empezó a recitar las horas canónicas, sintió tal
dificultad por la afluencia de consolaciones espirituales, sentidos internos y lágrimas, que
era necesario estar ocupado la mayor parte del día en la tal recitación, y su salud y
fuerzas se vieran comprometidas. Como no se podía esperar ningún remedio para tal
dificultad, y más bien pareciese que cada día aumentaba esa dificultad, sus compañeros
pidieron al sumo pontífice Paulo III, que le permitiese a Ignacio conmutar la recitación de
las horas canónicas por cierto número de oraciones, Padre nuestro y Ave María, lo cual
benignamente concedió el sumo pontífice. Pero en tal recitación frecuentemente padecía
exceso de mente y vehemencia de gracia y espíritu».

(Nadal, , FN II, 126)

78. Llegada a Roma. Visión de La Storta
De este acontecimiento, fundamental en la trayectoria espiritual de Ignacio, consignamos las cinco versiones que
nos han transmitido el propio Ignacio, Laínez, Nadal (dos variantes) y Ribadeneira.

«Se dirigieron a Roma, divididos en tres o cuatro grupos, y el peregrino con Fabro y
Laínez; y en este viaje fue muy especialmente visitado del Señor.

Había determinado, después que fuese sacerdote, estar un año sin decir misa,
preparándose y rogando a la Virgen que le quisiese poner con su Hijo. Y estando un día,
algunas millas antes de llegar a Roma, en una iglesia y haciendo oración, sintió tal
mutación en su alma y vio tan claramente que Dios Padre le ponía con Cristo, su Hijo,
que no tendría ánimo para dudar de esto, sino que Dios Padre le ponía con su Hijo.

Y yo [Câmara], que escribo estas cosas, dije al peregrino, cuando me narraba esto,
que Laínez lo contaba con otros pormenores, según había yo oído. Y él me dijo que todo
lo que decía Laínez era verdad, porque él no se acordaba tan detalladamente; pero que
entonces, cuando lo narraba, sabe cierto que no había dicho más que la verdad. Esto
mismo me dijo en otras cosas».

(Ignacio, , n.º 96)

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«El primer fundamento para poner este nombre fue nuestro Padre, por lo que voy a
decir. Viniendo nosotros a Roma por el camino de Siena, nuestro Padre, que tenía
muchos sentimientos espirituales y especialmente en la santísima eucaristía, que él recibía
cada día, siéndole administrada o por maestro Fabro o por mí, que cada día decíamos
misa, y él no; me dijo que le parecía que Dios Padre le imprimía en el corazón estas
palabras: [“Yo os seré propicio en Roma”]. Y no
sabiendo nuestro Padre qué querían significar, decía: “Yo no sé qué será de nosotros, tal
vez crucificados en Roma”. Después otra vez dijo que le parecía ver a Cristo con la cruz
a cuestas, y el Padre Eterno junto a él que le decía: “Yo quiero que tú tomes a este por
siervo tuyo”. Y así Jesús lo tomaba, y decía: “Yo quiero que tú nos sirvas”. Y por eso,
tomando gran devoción a este santísimo nombre, quiso nombrar la congregación la
Compañía de Jesús».

(Laínez, , FN I, 133)

«Pero, acerca de lo que se pregunta, diré dos cosas: una la oí del P. Laínez, pero la
otra del P. Ignacio.

En el tiempo en que se trataba de la confirmación de la Compañía, cuando iba a
Roma con los padres Fabro y Laínez, se le apareció visiblemente al P. Ignacio en oración
Cristo con la cruz; al cual Dios, habiéndolo juntado a su servicio, dijo: “Yo estaré con
vosotros”; con lo cual manifiestamente significaba que Dios nos eligió como compañeros
de Jesús. Y esta es una cierta gracia especial concedida por Dios a la Compañía […].

Confirma lo acabado de notar que una vez el P. Ignacio respondió a uno que
preguntaba por qué la Compañía no se llamaba por otro nombre. Dijo: “Solo Dios puede
cambiar este nombre que tiene y por el que es conocida”».

(Nadal, , MN V, 47)

«Cuando nuestro santísimo Padre con sus compañeros, y principalmente el
reverendo P. Fabro y Laínez, nuestro óptimo vicario, se dedicaban a la oración para
establecer primeramente la Compañía, tuvo una admirable aparición intelectual, en la
cual Dios Padre le mostraba a Jesucristo llevando la cruz y, poniéndolo con el Señor
Jesús así cargado con la cruz y como aceptándolo, decía: “Yo os seré propicio”. Esto me

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