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Los lenguajes del arte

Page 2

Paidós Estética

ÚllilllOli lítulol5 publicados

f . ~ger
F"nciolles de la pilltllrtl
L Wingenstein
Observnclones sobre los colores
R. Amhe;m
CO/uideroclones sobre la educación m1(:;1icr.
J. Pawlik
T<"OI"W th!I color
V. Kandinsky
De lo espirilual en el ane
V. K:lndinsky
PI/nto)' Hilen sobre el plallo
E. P,mofsky
Sobre el eslilo
A. C. Dama
W t,rmSf/gumciÓII dell''8'',·collllin
C. Greenbe<g
Arle)'cllllum
P. Bourdieu y A. Damel
aallloralarle
S. Dalí
Carla abiel1a a Salmdor (k/Ii
V. Van Gogh
CdI1lJ$ a 7beo
L Shíner
fA illvenclón del (lite
A. C. Dama
El abuso de la belleza
G. Dickie
El circulo del ane
S. March!in (comp.)
Real/virll/al en la l!SIérial j' la If!f)I1a de 1m arles
M. Rothko
Ese/ilm sobre Orle (¡9~1969)
f. H. Gombrich y otros
A,1e, percepcldll J' realidad
A. Moneg:¡J
Polílica y (po~icn de 1m imágeues de Euerra
J. ne"'ey
El tIITe como e..-perlencia
A. C. D3mo
Desp/lls deljiu del Orle
D. Dunon
El i't.sllnlo del (/1Te. BelIt!Z(l. plaur vevol"cI6111J1l1l1a"a
H. MaÚSl>e .
Eserilos y cOl/sldemclolles sobre el arle
V. Kandinsky y F. Marc
Eljine/eaZIII
N. Goodman
los lenEl/ajes del ane

I
j

Nelson Goodman

LOS LENGUAJES DEL ARTE

Aproximación a la teona de los símbolos

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2. REQUISITOS SINTÁcncos

El esquema de símbolos de cada sistema de notación es la nota-·
ción, pero no tooos los sistemas de símbolos con un esquema de no-
tadón son sistemas de notación. 1.0 que diferencia a los sistemas de
noradón de otros sisremas son cienas características de la reladón en-
tre e l esquema notadonal y su aplicación. Por lo general, la -notación.
se utiliza indistintamente para referirse a un .esquema de nOtación. o
a un ..sistema de notaci6fl. y en pos de la brevedad, ruando el con-
texto evite la confusión, me aprovecharé de esta ambigOedad

En primer lugar: ¿qu~ es un esquema de notación' Cualquier es-
quema de símbolos que consista en caraaeres, por lo general con
determinado modo de combinarse entre ellos para fonnar otros ca-
racteres. Los caracteres son dertas dases de ilocudones, inscripcio-
nes o marcas. (Utilizaré: .inscripción. para incluir a las ilocudones, y
·marca- para incluir a las inscripdones; una inscripción es cualquier
marca -visual, auditiva, etc.-' que pertenezca a un carácterJ la ca-
racteristica esencial de un carácter de la flQladÓll es que sus miem-
bros pueden intercambiarse libremente sin ningún efecto sintáaico;
0, de forma más Urerat (dado que las marcas en sí rara vez se mue-
ven o son intercambiadas), que todas las inscripciones de un carác-
ter dado son sintácticameme equivalentes. En roas palabras, ser un
ejemplo de un carácter en una notadón debe ser condidón sufi-
ciente para que las marcas sean -copias au[~nticaSo o replicas~ las

puede $llwx este caphulo o leerlo por encima Y cspctat entender 101 pr\tldplol que se
exponen aquí ~ de las aplicadoncs y la5 i1USU3doncs que aparecen en los eo.pí-
1\.110$ poasteIiolll::5.

l L:a distinci6n t:nlJe el -cipo- Y b ejemplares- de una palabra fue puestI de micve
por Peiroe; v!ase CoII«Ied Popen c{ Oo. StI"." Pr/~ vol. IV, C. Ha!t:shome y P. WcisI
(eornps.), Cambridge, ~, tb.tvwd Unlvecsiry Ptess, 19n. pig. 423. Slipo es el urWer-
uJ o c:IaSJe del cual la5 marcas son ejemplos o nUembros. Aunque en elle LeXlO hablo de
un a.rkter en cuanto cbse de marcas, lo hago utiliundo un vocabubño WormaI ~ ~
sultl adrni$iblc sólo porque puede U1lducir5c fX:ilmente a un lenguaje mis acq:obIe. .PIe-
flero obviar el lipo (v!ase SA, ¡xI85- 354?6() y uaw los supuestos ejcmplatc:s de un 11110
como ~/lUlS los unos de los otros. Una InfCripc:iOn no ~e por qu! ser un duplicado
exaao de QUa pan ser una ltplica O una copla vetdadera; de hecho, por lo general ~ ais-
te nlng(m grado de semej~nza n«e$arlO O suficiente para b replicadOn. V&nsc los ejem-
pIos que comento más adebnte en este mismo apanado.

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unas de las roas, ° para que sean transcritas del mismo modo. Una
copia verdadera de una copia verdadera de ... una copia verdadera
de una inscripción x siempre deI:>en\ ser una copia verdadera de x
Si la relación de ser una copia verdadera no es transitiva, el propó-
sito fundamental de la noración quedará t:nmcado. La sepanci6n que
se requiere entre los caracteres -y por tanto, entre las partituras- se
perderá a menos que se preserve la identidad en Q1aJquier cadena
de copias verdaderas.

Por tanto, una condición necesaria para la notad6n será la in·
diferencia*tie*Carácter entre los diferentes ejemplos de cada ca-
ráerer. Dos marcas serán indiferentes en cuanto a su carácter si ca-
da una de ellas constituye una inscripción (es decir, pertenece a
un carácter) y ninguna de ellas pertenece a un carácter al que no
pertenezca la otra. la indiferencia-de-carácter es una lipica relación
de equivalencia: reflexiva, sim~rrica y transitiva. En una notación,
el carácter es la clase más exhaustiva de inscripciones indiferentes-
de-carácter; es decir, se trata de una clase de marcas en la que dos
marcas Q1aJesquiera serán indiferentes-de-carácter, y en la que nin-
guna marca fuera de la clase será indiferente-de-carácter con cada
miembro de ella. En síntesis, el carácter en una nOtad6n es una
clase de abstracción4 de indiferencia-de-carácter entre las in.scrip-
d ones: En consecuenda, ninguna marca podr:i pertenecer a más
de un carácter.

El hecho de que los caracteres estén disyuntos podría parecer
menos importante o llamativo, pero es del todo esencial, y creo
que constituye una c:aJacterística destacable de la notación. Es esen-
ciaLpor las razones que ya hemos detallado. Supongamos, por

4. En b. terminologb de Rudotf Camap (Der ~ Aujbau Mr Welt, Betin, Wdl.
lueis-Verbg, 1928, pig. 102, uadocd6n al ingIts de R. A. Geotse, n. Lqzkal SlmClu,.. c{
~ Wbrldond Pwudcpoblfnu in Pbilo«Jpby, Berkdcy, Univasky dCaJil'omia Press, 1967,
pis- 119) un ({rr;u/o de slmfNtud[simflority<lrcld de R e¡ una duc uJ que: 1) a<b dos
miembros forman un par.~ y 2) ning6n I'IO-mlembro forma un par-R con a<b 1Ilienixo.
Cuando R, como en el aso de arriba, es una relación de equivalencia, un circulo de sImi.

UIUd de R se Ibtnarlo una c~ de Db#n;¡"ldn de R. N"mgún l'IO-aUembro de una dase-dc-
ab,sncdón fomu. un par-R con aIg11n miembro; dado que b.I relaciones de equivalencia
SOn t:aNldvas, un no-miembro que formara un par-Rcon un miembro form2rl:¡ un par-R
con cada miembro, infringiendo b oondldOn 2.

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ejemplo, que ciena marca (figura 3) pertenece tanto a la primera
como a la ruarta letra del alfabeto. En ese caso, o cada .a. y cada
.eI. son sinttCticamente equivalentes con esta marca -y, por tan-
to, lo son también entre ellas---- de modo que las dos cJases de le-
tras se funden en un solo carácter; o, de otro modo, pertenecer a
la misma dase-leua no garantizará la equivalencia sintáctica, por
10 que ejemplos de la misma letra podñan no ser copias verdade-
ras los unos de los otros. En ninguno de estos casos podriamos en-
tender estas letras como caracteres de notadón.

el.

Figura 3

La disyunción de los caracteres también es algo sorprendente
dado que en el mundo no existe un dominio de inscripciones ca-
legorizadas de manera ordenada en clases separadas, sino una mis-
celánea abrumadora de marcas que se diferencian entre el1as de
diversas maneras y en diversos grados: Tratar de imponer una di-
visión en conjuntos ctisyuntos parece tan forzado como necesario.
Por mucho que se especifiquen los caracteres,' siempre existirán
muchas marcas para las que será dificil o incluso vinualmente im-
posible decidir si pertenecen o no a un caráaer dado. Cuanto mis
delicada y precisa sea la diferencia estipulada entre caracteres (su-
pongamos, por ejemplo, que los caracteres sean clases de mar-
cas rectas que se diferencian en longitud por una millon~ima de
centimetro), rms dificil será determinar si ciertas marcas pertene-
cen a un carácter o a ()((o. Por otro lado, si existen amplias zonas
neutrales entre caracteres (supongamos, por ejemplo, que los ca-
racteres son: la clase de marcas rectas comprendidas entre uno y
~os centímetros de longitud, la clase de marcas rectas comprendi-
~ entre cinco y seis centímetros de longitud, etc.), algunas de las
marcas no pertenecientes a ningún carácter serán extremadamen-
te dificiles de distinguir de ejemplOs de algún carácter. No hay ma-
nera de prevenir esta infLltra.ci6n de las fronteras, ni de asegurar
que con la debida cautela se puedan evitar estos errores al identi-

128

ficar una marca como perteneciente o no a un carácter. Pero este
problema no es exclusivo de la notación; se trata de un hecho de
la experiencia extendido e inevitable. EUo no impide en modo al-
guno que se establezca un sistema de clases disyuntas de marcas;
sólo hace que sea rOOs dificil determinar cuáles de estas marcas
pertenecen a denas clases.

Es evidente que rualquier persona que diseñe un sistema de
notación tratará de minimizar las posibilidades de error. Pero ésta
es una preocupación tecnológica, muy diferente de los requisitos
teóricos de disyunción. 10 que diferencia a una notación genuina
no es lo fácil que nos resulta emitir juicios correctos, sino cuáles
son las consecuencias de estOS juicios. la cuestión fundamental es
que, para que exista una verdadera notación -y no sólo una cla-
sificación no-disyunta-, [as marcas que juzgamos correctamente
como miembros de un carácter dado siempre serán copias verda-
deras las unas de las otras. Esto seria así aunque fuera relativamente
fácil emitir juicios correctos en un esquema disyunto dado y aun-
que hacerlo en una determinada notación verdadera fuera tan di-
ficil que se volviera casi inútil.

Sin embargo, cuando esta dificultad llega a ser insuperable en
la práctica y se convierte en una imposibilidad de principio, no po-
demos seguir eludiéndola como una dificultad nuevamente técni-
ca. Siempre que la diferenciación entre los caracteres sea finita, con
independencia de lo minúscula que sea, poder determinar si una
marca pertenece a un carácter dependerá de la agudeza de nues-
tra percepción y de la sensibilidad de los instrumentos que poda-
mos diseñar. Pero si esta diferenciación no es finita , si hay alguna
marca para la que no existe siquiera una prueba teórica que pue-
da determinar que dicha marca no pertenece a dos caracteres, en-
tonces mantener estos dos caracteres separados seria en la prácti-
ca y en teoria imposible. Supongamos, por ejemplo, que sólo nos
interesan las marcas recta, y que las marcas cuya longitud difiere
aunque sea por la más pequeña de la fracciones de un centímetro
son estipuladas como marcas de diferentes caracteres. Entonces,
por mayor que sea la precisión con que midamos la longitud de
cualquier marca, siempre habrá dos caracteres correspondientes a

129

Page 127

lngham, P. B., 68 n.
l ves, Charles: el/aria sinjonfa,

93

jaques-Dalcroze, tmile, 67-68 y n.
Jeffress, Uoyd A., 152 n.
Jensen, A. R., 66 n.
Johnswn, Ruth M., 98
Joyce, James, 92

Kandinsky, Wassily, 53, 92 Y n.
Karkoschka, Erhardt, 1 n-l78
Keyser, S. Jay, 11
Klee, Paul, 30 y n.
Koch, S., 105 n.
Kolers, Paul A., 11, 66 n.

Laban, Rudolf, 195 y n., 196-199
tang, P. H., 123 n.
Lange, James, 54
Langer, S. K., 14,80 n.
Langfeld, H. S., 67 n .
Lardner, Ring, 60
Lastman, Pieter, 107
Lawrence, F. C., 195 n.
Lestie, C. R., 44 n.
Lewis, C. l., 235
Upps, Theodor, 67 n.
Lossky, Vladimir, 29 n.
LOtzelberger, Hans, U 5 n.

Manet, Édouard, 234
Manhe im, Ralph, 80 n.
MargoUs, Joseph, 181 n.
Maman, F. H. C., 105 n.
Maxwell , Cle rk, 160 n.

Rembrandt van Rijn, 106, lOHOB,
110, 112, US, 223

Lucrecfa, 99, 113
Paisaje con cazador, 38

Richarels, 1. A., 75
Riggs, L. A., 27 n.
Rochberg, George, 11
Rack, lrvin, 29 n.
Rohwer, W. D., 66 n.
Rosenblith, J. l. , 68 n.
Ruch, Theodore c., 105 n.
Ryle, Gilbert, 22 n., 76 n.

Saarinen, Aline 8., 99
Schapiro, Meyer, 11, 26 n.
Schüller, Sepp, 105 n.
Schwanz, Robert., 12
Segall, MarshaIJ H., 23 n., 102 n.
Sessions, Roger, 123, 176 n.
Shapero, Harold, 11
Sheppard, Richard, 91 n.
Sócrates, 61-62
Soulages, Pierre, 93
Stroop, J. R. , 66 n.
Srurgis, Katharine, 11

Taylor, J. G., 29 n.
Thomson, sir George, 165
Tingle, lmrnanuel, 109
Turbayne, C. M., 47 n., 75 n.
Turing, A M., 155 n.

Urmson, J. O., 39 n.

Venable, Lucy, 11
Vermeer, Jan, 99, 108 Y n., 109

253

Page 128

Woolf, Virginia, 19 y n.

Yates, Peter. 176 n.

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1 ,

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