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EL TAO DE LA FÍSICA



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UNA EXPLORACIÓN DE LOS PARALELISMOS ENTRE
LA FÍSICA MODERNA Y EL MISTICISMO ORIENTAL









Fritjof Capra



























Este libro fue pasado a formato digital para facilitar su
difusión y con el propósito de que así como usted lo

recibió, lo pueda hacer llegar a alguien más.













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Este cambio ocurre de tal modo que el objeto se contrae en la dirección de su movimiento. Una vara tiene su
longitud máxima en un marco de referencia cuando está en reposo, y se hace más corta a medida que su
velocidad aumenta con relación al observador. En los experimentos de "dispersión" de la física de alta energía,
donde las partículas colisionan a velocidades extremadamente altas, la contracción relativista es tan extrema
que las partículas esféricas quedan reducidas a "tortitas".

Es importante darnos cuenta de que no tiene sentido preguntar cuál es la longitud "real" de un objeto, del
mismo modo que en la vida diaria no tiene ningún sentido preguntar la verdadera longitud de la sombra de
alguien. La sombra es una proyección de puntos de espacio tridimensional en un plano de dos dimensiones, y
su longitud será diferente si los ángulos de proyección son diferentes. Del mismo modo, la longitud de un objeto
en movimiento es la proyección en un espacio de tres dimensiones de puntos de un espacio-tiempo
cuatridimensional y su longitud será diferente si los marcos de referencia son diferentes.

Lo mismo que ocurre con las distancias ocurre con los intervalos de tiempo, pues también dependen de los
marcos de referencia, sin embargo, al contrario que las distancias espaciales se hacen más largos a medida
que la velocidad relativa al observador aumenta. Esto significa que los relojes en movimiento van más
despacio, el tiempo se ralentiza. Estos relojes pueden ser de cualquier tipo: mecánicos, atómicos o incluso el
latido de un corazón humano. Si uno de dos gemelos hiciera un largo y rápido viaje por el espacio exterior, al
volver sería más joven que su hermano, porque todos sus "relojes" –el latido de su corazón, su flujo sanguíneo,
sus ondas cerebrales, etc.– habrían ido más despacio durante el viaje, desde el punto de vista del hombre de la
Tierra. Sin embargo, el propio viajero no advertiría nada anormal, pero a su regreso se asombraría al ver que
su hermano gemelo es mucho más viejo que él. Tal vez este "absurdo de los gemelos" sea el más famoso de
la física moderna. Ha provocado acaloradas discusiones en publicaciones científicas, algunas de las cuales
todavía continúan: prueba elocuente de que la realidad descrita por la teoría de la relatividad no puede ser
comprendida de una manera fácil por nuestro entendimiento ordinario.

El retraso experimentado por los relojes en movimiento, por increíble que pueda parecer, es algo
perfectamente comprobado en la física de las partículas. La mayor parte de las partículas subatómicas son
inestables, es decir, después de cierto tiempo se desintegran en otras partículas. Numerosos experimentos han
confirmado el hecho de que el tiempo de vida de una partícula inestable depende de su movimiento. Si
aumenta la velocidad de la partícula, su tiempo de vida aumenta igualmente*. Las partículas que se mueven a
una velocidad que sea el 80% de la velocidad de la luz viven aproximadamente 1,7 veces más que sus
"hermanas gemelas" más lentas, y si su velocidad es el 99% de la velocidad de la luz, viven aproximadamente
7 veces más. Esto no quiere decir que el tiempo de vida intrínseco de la partícula varíe. Desde el punto de vista
de la partícula, su tiempo de vida es siempre el mismo, sin embargo desde el punto de vista del observador que
está en el laboratorio el "reloj interno" de la partícula se ha retrasado, y por lo tanto, vive más tiempo.


* Tal vez debería mencionar un pequeño punto técnico. Cuando hablamos del tiempo de vida de un determinado tipo de partícula,

siempre nos referirnos al tiempo medio de vida. Debido al carácter estadístico de la física subatómica, no es posible hacer ninguna
afirmación sobre partículas individuales.


Todos estos efectos relativistas parecen extraños porque con nuestros sentidos no experimentamos el

espaciotiempo cuatridimensional, sino que sólo podemos observar sus "reflejos tridimensionales". Estos
reflejos o imágenes tendrán aspectos diferentes en marcos de referencia diferentes. Los objetos en movimiento
parecen diferentes de los objetos en reposo, y los relojes en movimiento funcionan a un ritmo diferente. Estos
efectos parecerán absurdos si no nos damos cuenta de que son sólo las proyecciones tridimensionales de
fenómenos que tienen lugar en cuatro dimensiones, de la misma manera que las sombras son proyecciones de
objetos tridimensionales. Si pudiésemos captar la realidad espacio-temporal cuatridimensional, veríamos que
en ella no hay nada absurdo.

Los místicos orientales, como antes mencioné, parecen ser capaces de alcanzar estados de consciencia
no ordinarios, en los cuales trascienden el mundo tridimensional de la vida cotidiana, llegando a experimentar
una realidad multidimensional, más elevada. Así, Aurobindo habla de "un cambio sutil que hace que la vista vea
en una especie de cuarta dimensión"7. Las dimensiones de estos estados de consciencia tal vez no sean las
mismas que las que estamos tratando en la física relativista, pero resulta sorprendente que hayan guiado a los
místicos hacia conceptos de espacio y tiempo muy similares a los manejados en la teoría de la relatividad.


7
S. Aurobindo, The Synthesis of Yoga (Aurobindo, Ashram, Pondicherry, India, 1957), pág. 993. (Cabe destacar que la frase de S.

Aurobindo probablemente no se refiera a la “cuarta dimensión relativista del tiempo”, sino a una dimensión superior de la realidad
entendida desde una perspectiva trascendente captada con el “tercer ojo”. N. del Ed. PDF).

Una poderosa intuición sobre el carácter "espacio temporal" de la realidad parece imbuir a todo el

misticismo oriental. El hecho de que espacio y tiempo estén inseparablemente ligados, algo tan característico
de la física relativista, es resaltado una vez y otra por los místicos. Esta idea intuitiva del espacio y del tiempo
tuvo, quizá, su más clara expresión y su elaboración más trascendental dentro del budismo, y en particular en
la escuela Avatamsaka del budismo Mahayana. El Avatamsaka Sutra, que constituye el fundamento de esta
escuela, da una vívida descripción de cómo se experimenta el mundo en el estado iluminado. La consciencia
de la "interpenetración del espacio y el tiempo", expresión perfecta para describir la realidad espacio-temporal,

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es repetidamente resaltada en dicho sutra y está considerada como la característica esencial del estado mental
iluminado. En palabras de D. T. Suzuki:


El significado del Avatamsaka y de su filosofía será incomprensible a menos que experimentemos

un estado de completa disolución, donde no exista diferenciación entre la mente y el cuerpo, entre el
sujeto y el objeto. Entonces miramos alrededor y vemos eso... que cada objeto está relacionado con
todos los demás objetos... no sólo espacialmente, sino temporalmente... Experimentamos que no hay
espacio sin tiempo, que no hay tiempo sin espacio; que se interpenetran8.


8.

D. T. Suzuki, Mahayana Buddhism (Allen & Unwin, Londres, 1959), pág. 33.


Casi no se podría encontrar mejor manera de describir el concepto relativista espacio-temporal.
Comparando lo expresado por Suzuki con la cita anterior de Minkowski es también interesante observar que,
tanto el físico como el budista, hacen resaltar el hecho de que sus ideas espaciotemporales están basadas en
la experiencia, científica en un caso y mística en otro.

En mi opinión, la intuición de los místicos orientales sobre el tiempo constituye una de las principales
razones por las que sus conceptos sobre la naturaleza parecen encajar, en general, mucho mejor con los
conceptos científicos modernos, de lo que ocurre con la mayoría de los conceptos filosóficos griegos. La
filosofía natural griega era, en conjunto, esencialmente estática y generalmente estaba basada en
consideraciones geométricas. Podríamos decir que era extremadamente "no-relativista", y su fuerte influencia
sobre el pensamiento occidental puede muy bien ser una de las razones por las que en la actualidad seguimos
teniendo dificultades conceptuales tan grandes con los modelos relativistas de la física moderna. Las filosofías
orientales, sin embargo, son filosofías "espacio-temporales", y por ello su intuición se aproxima más a la
concepción de la naturaleza que presentan nuestras modernas teorías relativistas.

La evidencia de que espacio y tiempo están íntimamente relacionados y se interpenetran hace que los
puntos de vista sobre el mundo tanto de la física moderna como del misticismo oriental sean intrínsecamente
dinámicos y contengan el tiempo y el cambio como elementos esenciales. Esto lo trataremos con mayor detalle
en el capítulo siguiente, pues constituye el segundo tema principal, que se repite frecuentemente a lo largo de
esta comparación entre la física y el misticismo oriental, siendo el primero la unidad de todas las cosas y suce-
sos. Al ir estudiando los modelos y las teorías relativistas de la física moderna, veremos que todos ellos
resultan impresionantes ilustraciones de los dos elementos básicos de la visión oriental del mundo: la unidad
de todo el universo y su carácter intrínsecamente dinámico.

La teoría de la relatividad tratada hasta ahora se conoce con el nombre de "teoría especial de la
relatividad". Suministra un marco común para la descripción de los fenómenos relacionados con los cuerpos en
movimiento y con la electricidad y el magnetismo, siendo los rasgos básicos de este marco la relatividad del
espacio y el tiempo y su unificación dentro del espacio-tiempo cuatridimensional.

En la "teoría general de la relatividad", el marco de la teoría especial se amplía, para incluir a la gravedad.
El efecto de la gravedad, según la relatividad general, es curvar el espacio-tiempo. Esto, de nuevo, resulta
bastante difícil de imaginar. Podemos imaginar con facilidad una superficie bidimensional curvada, como por
ejemplo la superficie de un huevo, pues tales superficies curvadas las podemos ver en nuestro espacio
tridimensional. El significado de la palabra curvatura para las superficies curvadas bidimensionales está así
bastante claro, pero al llegar al espacio tridimensional –dejemos a un lado el espacio-tiempo cuatridimensional–
nuestra imaginación nos abandona ya. Puesto que no podemos ver al espacio tridimensional desde fuera, es
imposible imaginar cómo puede "doblarse en alguna dirección".

Para comprender este espacio-tiempo curvo, nos vemos obligados a emplear superficies curvas
bidimensionales como analogías. Imaginemos, por ejemplo, la superficie de una esfera. El hecho importante
que hace posible la analogía con el espacio-tiempo cuatridimensional es que la curvatura es una propiedad
intrínseca de esa superficie y puede ser medida sin necesidad de adentrarnos en el espacio tridimensional. Un
insecto bidimensional, que caminara por la superficie de una esfera y fuera incapaz de experimentar el espacio

tridimensional, podría, no obstante, averiguar que la
superficie sobre la que está viviendo está curvada,
siempre que fuera capaz de hacer mediciones
geométricas.

Dibujo de una “Línea Recta” sobre un plano y sobre una esfera

Para comprender esto, tenemos que comparar la
geometría de nuestro bichito de la esfera con la de un
insecto similar que estuviera sobre una superficie
plana*. Supongamos que los dos insectos comienzan
sus estudios de geometría dibujando una línea recta,
definida como el camino más corto entre dos puntos. El
resultado se muestra a continuación.


* Los siguientes ejemplos están extraídos de la obra The

Feynman Lectures on Physics, de R.P. Feynman, R.B. Leighon y M.
Sands. (Addison-Wesley, Reading, Mass. 1966). vol. XI cap. 42.

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ÍNDICE





Agradecimientos Pág. 4
Prefacio a la segunda edición Pág. 5
Prefacio a la primera edición Pág. 7


I. EL CAMINO DE LA FÍSICA


1. La Física Moderna ¿Un Camino con corazón? Pág. 9
2. Saber y Ver Pág. 13
3. Más allá del Lenguaje Pág. 21
4. La Nueva Física Pág. 24


II. EL CAMINO DEL MISTICISMO ORIENTAL


5. Hinduismo Pág. 38
6. Budismo Pág. 41
7. El Pensamiento Chino Pág. 44
8. Taoísmo Pág. 49
9. Zen Pág. 52


III. LOS PARALELISMOS


10. La Unidad de Todas las Cosas Pág. 55
11. Más allá del Mundo de los Opuestos Pág. 61
12. Espacio-Tiempo Pág. 69
13. El Universo Dinámico Pág. 80
14. Vacío y Forma Pág. 87
15. La Danza Cósmica Pág. 95
16. Simetrías del Quark. ¿Un nuevo Koan? Pág. 104
17. Patrones de Cambio Pág. 109
18. Interpenetración Pág. 119




Epílogo Pág. 128
Vuelta a la nueva física Pág. 130
El futuro de la nueva física Pág. 135
Impacto del libro Pág. 136
El cambio de paradigma Pág. 136
Influencia de Heisenberg y Chew Pág. 137
Pensamiento del nuevo paradigma en la ciencia Pág. 138
Criticas al El tao de la física Pág. 141
Evolución actual y posibilidades futuras Pág. 142
Bibliografía Pág. 144

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